.

.
Eso que muere cada día en tu memoria

martes, 31 de mayo de 2011

Silvia

Aquí, quedarme solo aquí,  con esa tonta sonrisa en el rostro, no querer más, solo dejar que  la mirada siga buscando de que forma me veo mejor frente a este obtuso espejo,  solo aquí, en este, mi lugar, no preocuparme por como debo dirigirme cuando te vea, la noche lo resolverá con gracia y elegancia, cosas de las que en ocasiones carezco, pero tu mirada enceguecida por el brillo de mis labios y mis carcajadas, no lo detectaran jamás, en eso confió.

Que la música continúe! que ese oxidado tango  no se detenga, si alguna vez deja de hacerlo, que mi corazón también lo haga, no soportaría escuchar  una vez más lo poco que tienes que decir, solo quiero eso,  escuchar esa música que me roba todas las sonrisas que crees tuyas, solo eso,  dejar que esta noche se vaya, y solo deje sus olores, esa inquietante soledad, sus sabores  ácidos  y  su eterno “nunca volveré”.  

Y rogar que el día se agote con prisa para volver a encontrarme  frente a aquel obtuso espejo y que aquel tango siga diciendo lo que tú nunca podrás...

Jennifer Vélez D.