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Eso que muere cada día en tu memoria

martes, 5 de abril de 2011

¡Márchate!

Lagunas mentales, lagunas de alcohol, charcos de sangre de almas ajenas  que regalo sin reparo al mismísimo Belcebú; Qué más da? Por esto vivo… o dicho de una mejor manera, por esto podría morir, tal vez las dos apliquen bien “Se vive por una causa y se muere por esta misma”, que diferencia hay…
Te diré que solo espero a que el día se desvanezca en las agonizantes luces naranja, que atraviesan detestablemente las ventanas de mi menguante habitación; hasta que por fin otra noche, otra que pasará rápidamente, llevándose consigo el alma frágil de un desprevenido y desafortunado transeúnte, “Esto se lo ha ganado por ser un maldito  humano”, Repito incesantemente esto en mi cabeza mientras que sus ojos se van apagando en la longevidad de ese instante de desenfreno y su tenue calor se va desapareciendo entre mis furtivas manos. Nunca preguntes por qué lo hago, si me atreviera a contestar a aquella inquietud, motivos te sobrarían para que jalaras del gatillo mientras observas en un triste espejo como apuntas directo a tu garganta. Confórmate con saber que detesto a todos los tuyos por querer se un todo en medio de la nada que se esfuerzan por construir.

Jennifer Vélez D.

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