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Eso que muere cada día en tu memoria

jueves, 10 de marzo de 2011

Despierta...

Mientras en sus cuatro paredes llenas de pinturas transparentes y luciérnagas fundidas,
Observa como el sol y la luna se funden en un solo astro y  hace el deber de preguntarle a aquel ser con cabeza de calabaza y ojos tan profundos como pozos...
-¿Por qué la vida no ha de extinguirse en un simple pero contundente orgasmo?-
-¿Por qué dios tiene que hacer de nuestra muerte  algo tan  fatídico, vulgar y aparatoso?-

No sería mejor que toda nuestra penosa, lamentable y mediocre vida diera sus últimos suspiros en medio placeres breves, intensos y contundentes?

-No sería conveniente!- Dice aquel sujeto con cabeza de calabaza y ojos tan profundos como pozos.

-¡Explícate!- Reclama, aquel que observa al sol y la luna.

-Porque no tendríamos la certeza de que realmente fallecimos-

Jennifer Vélez D.

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